viernes, 1 de septiembre de 2017

YIHADISMO, UNA REFLEXIÓN SOBRE LA RESPONSABILIDAD.

No somos inocentes. Para ellos no somos inocentes. Les da igual que su víctima sea un niño de 3 años, un adolescente de 13 o un adulto de 30. Cuanto más joven mejor, porque son el futuro de nuestra sociedad, de nuestro modo de vida, de nuestra libertad. Matarlos es su manera de decirnos que no nos confiemos, que puede que nuestro modo de vida acabe en breve. 

No somos tan fuertes. Nuestra debilidad es el valor que le damos a la vida humana y es ahí donde nos atacan, conscientes de que cuanto más indefensa la víctima más pone en evidencia nuestra vulnerabilidad. 


No merecemos vivir. Para ellos nuestra vida es una ofensa. Nadie que no profese su visión torticera de la religión y se someta a su voluntad merece vivir. Todos somos kufar, infieles, pecadores, etc. Por todo ello, todos somos carne de cañón de una misión tan siniestra como irracional. Porque el que no se convierte no merece seguir en este mundo.

         En sus mentes anidan las imágenes de los niños, mujeres, ancianos y hombres adultos muertos en las calles de Afganistán, Iraq y Siria. En sus mentes se repiten una y otra vez, los estruendos de las bombas y las ráfagas de las armas automáticas seguidas por el silencio de la muerte. En sus mentes, sólo cabe la indignación, justificada sin duda, por la devastación de sus ciudades, la pobreza, la injusticia, la desigualdad y la opresión en la que viven la mayoría de los suyos, los musulmanes en general y, los árabes y magrebíes en particular. En sus mentes, la única forma para paliar este horror es castigando a aquellos que lo han provocado. Y como no pueden lanzar una campaña masiva contra nuestros países llevan a cabo mediáticos golpes de efecto en nuestro territorio confiando en que la opinión pública debilite a nuestros gobiernos y, sobre todo, nuestra cohesión. Sin embargo, esta estrategia es absurda porque, sus ataques  no ayudan a mejorar la situación de los suyos ni tampoco, y eso sí que es más triste todavía, incrementan la percepción internacional sobre su causa. Sus golpes sólo consiguen acabar con vidas, romper corazones y destrozar familias en occidente. Lo mismo que sucede cada día en sus países y en otros muchos, y que, lamentablemente, de nada parece servir y a nadie parece importar.

         Y es precisamente, nuestra indiferencia, nuestra falta de preocupación, nuestra ignorancia, voluntaria o no, las que han hecho surgir la rabia, las que desvelan la magnitud de la impotencia, las que empujan a buscar una alternativa al callejón sin salida en la que se encuentran decenas de millones de personas olvidadas de eso que se da en llamar “Comunidad Internacional” pero, sobre todo, de los más privilegiados de su propia sociedad. Sí, porque si Oriente Próximo, - permítanme que me circunscriba a esta región sólo -, se encuentra en el estado de caos actual no sólo es culpa de la intervención occidental. El mayor enemigo de los árabes son los árabes. Sí, y aunque no me gusta hablar de los nuestros y de los suyos porque creo, firmemente, que todos somos miembros de una comunidad, la humana, lo cierto es que no hacemos sino empeñarnos en la diferencia, en la separación, en la compartimentación que lo único que logran es el enfrentamiento y, como consecuencia, la injusticia.

         Falta apenas un año para que se conmemore el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial y el cambio trascendental que se produjo con los tratados que establecieron el reparto del botín tras la derrota del Imperio Otomano. Esa guerra, que se cobró millones de vidas en el frente europeo, marcó el inicio de una era tan sangrienta como irracional en Oriente Próximo. En la división territorial del botín, de acuerdo con los intereses británicos y franceses, está el origen de muchos de los conflictos actuales. La creación de estados nuevos como Iraq, Jordania, Líbano o Siria exigió la adaptación a una nueva realidad para la que la mayoría de la población no estaba preparada. Siglos de sometimiento a un Sultán otomano, bajo el paraguas de un gran Califato musulmán, tuvieron que ser “olvidados” para hacer frente a la nueva existencia de entidades más pequeñas donde se tuvo que construir la idea de “nación” a costa de suprimir la diferencia étnica y religiosa. Más difícil de aceptar fue la creación de un estado judío en el corazón del territorio musulmán – cuyo septuagésimo aniversario también se conmemorará el año que viene – no por ser una “anomalía” sino por lo que ello significaba: el fracaso de la idea de una comunidad árabe unida contra un enemigo común y la constatación de la división derivada de múltiples intereses y diferentes prioridades.

 Las sucesivas guerras palestino – israelíes, el precario equilibrio en el Líbano tras décadas de guerra, el caos sectario en Iraq, la guerra civil siria, la guerra civil en Yemen, etc. son sólo la muestra de dos fracasos: el de los nuevos estados y el de la Comunidad Internacional. En la nefasta intervención internacional está la perpetuación de dictaduras, tiranías y totalitarismo y su estela de injusticia, crueldad, falta de libertades, pobreza, desigualdad, etc. La reiterada interferencia para evitar que prosperase el comunismo primero y el nacionalismo después, permitió que el islamismo, entendido como islam político, fuera ocupando un espacio mayor en la vida de estas personas. Se prefirió apoyar a la religión que a cualquier ideología que pudiera unir a la población contra los tiranos que los gobernaban. Negar la responsabilidad de occidente sería de necios. Para no arriesgar el suministro del petróleo que nos permitía y sigue permitiendo vivir con toda comodidad y prosperidad apartamos la vista de lo que sucedía en estos países y el sufrimiento de su población. Era conveniente que siguieran los dictadores que garantizaban la estabilidad y la tranquilidad de la región.

Pero, no todo es culpa de occidente. Por el contrario, lo sucedido en las últimas décadas es responsabilidad tanto de los gobiernos árabes tiránicos y corruptos como de la propia población. No resulta políticamente correcto culpar a las víctimas de su propia desgracia pero, tampoco lo es ocultar su parte de cooperación necesaria en todo lo que lleva acontecido aunque derive de la inacción.

         A diferencia del espíritu revolucionario inspirado por el gran líder árabe, el egipcio Gamal Abdel Nasser, que sacudió todo Oriente Próximo desde mediados de la década de los cincuenta y que logró el fin del colonialismo británico y francés en estos países, en la actualidad, excepción hecha de la denominada Primavera Árabe de 2011, se ha instalado una resignación enrabietada. Resignación ante los reiterados fracasos de todos los levantamientos y la perpetuación en el poder de dinastías, estirpes, clanes y líneas militares. Resignación ante la falta de esperanza de un futuro mejor. Resignación que es aprovechada de dos maneras por los más radicales y fanáticos. En primer lugar, para captar adeptos para una causa violenta que se defiende como la única manera para cambiar las cosas. En segundo lugar, para mantener a la mayoría subyugada a la idea de que luchar contra el “status quo” no sólo es peligroso sino que va en contra a los preceptos religiosos y, por lo tanto, es pecado.

         La mayoría de los musulmanes son gente pacífica que sólo desea vivir su vida de la mejor manera posible. Sin embargo, su lenta reacción para manifestarse contra los violentos, su aparente apatía ante todos los intentos por solucionar los conflictos que son origen del fanatismo y, sobre todo, su incapacidad para llegar a acuerdos que nos permitan a todos colaborar por el bien común son la mejor ayuda que los yihadistas pueden tener en su loca carrera hacia la muerte.

         Sólo podemos combatir el horror si nos apoyamos unos a otros sin reservas. No hay culpables ni inocentes cuando está en juego la vida de tantas personas, solo debe haber responsabilidad y ganas de solucionar los conflictos para mejorar las cosas. Voluntad contra la inacción.
         

lunes, 10 de abril de 2017

ARMAS QUÍMICAS EN SIRIA, UNA VEZ MÁS.

Cuando la Comunidad Internacional tuvo constancia fehaciente de la masacre que el bombardeo con productos químicos había ocasionado en la pequeña localidad kurda de Halabja, la condena a Saddam Hussein fue inmediata. Sin embargo, el exterminio de más de 5.000 civiles y el daño irreversible para la salud de otros tantos no logró que ningún país hiciera algo para proteger a los kurdos bajo el dominio del tirano de Baghdad ni impidió que la campaña de Anfal siguiera su curso hasta que el régimen del Baaz estuvo seguro de haber sofocado cualquier atisbo de rebelión. Corría el año 1988 y, ante la precariedad del acuerdo de paz logrado con Irán, nadie quería arriesgarse a que una chispa reactivara el conflicto o hiciera surgir otro. La excusa esgrimida fue la de respetar el principio de no injerencia en los asuntos internos de un estado soberano. Pero, lo cierto es que los intereses internacionales primaron sobre la protección de los derechos humanos de una comunidad como la kurda. Fue preciso esperar tres años, para que el levantamiento kurdo tras la guerra del Golfo de 1991, y la huida de millones de personas a través de las montañas nevadas lograra el establecimiento de un área de exclusión aérea y la protección internacional. La ayuda de las ONGs palió en parte las terribles consecuencias de la política de “tierra quemada” que la campaña de Anfal había ocasionado pero no devolvió a los kurdos una vida digna ni, por supuesto permitió más que una recuperación parcial y mínima de algunos de los pueblos arrasados. [1]

domingo, 5 de febrero de 2017

TRUMP Y EL AVISPERO DE ORIENTE PRÓXIMO.

Parece que la rebelión contra las medidas racistas y xenófobas del actual Presidente de EEUU acaba de dar el primer varapalo judicial a su veto migratorio. Un varapalo que éste ha intentado remediar mediante la presentación de un recurso ante un tribunal de apelaciones, el cual, sin embargo, no ha dudado en sentenciar un segundo revés para el flamante nuevo Presidente. Algo que, sin duda, no frenará sus embates contra los emigrantes, sobre todo, los provenientes de los siete países que él considera nido de terroristas islamistas, a saber, Libia, Iraq, Irán, Siria, Yemen, Somalia y Sudán.

lunes, 24 de octubre de 2016

LA BANDERA KURDA, LA PRIMERA.

Son indómitos. Desde el momento en que nacen tienen que enfrentarse a todo lo que les rodea para sobrevivir porque la naturaleza les es hostil, el entorno político desea acabar con ellos, la historia siempre ha sido escrita con renglones en su contra y el destino no se cansa de ponerles una y otra vez en el frente de batalla. Los kurdos lo saben y asumen con tanta naturalidad que las montañas son sus únicas aliadas y su tradición y cultura un patrimonio indestructible como que, llegada la edad, deberán coger el fusil y avanzar cara al enemigo. Durante siglos el enemigo fueron el ejército otomano y el persa, según soplaran las alianzas del emir kurdo al que sirvieran hasta que, llegado el siglo XX y la traición a lo pactado en el Tratado de Sèvres de 1920, su territorio, el Kurdistán, la tierra de los kurdos, que nunca había conocido otras fronteras que las montañas y sus caprichos invernales, fue dividido entre cuatro estados que hicieron todo lo posible por doblegarlos, por eliminar sus ansias de autodeterminación e independencia e incluso por erradicarlos con prácticas genocidas. Entonces los enemigos fueron cinco: Irán, Iraq, Siria, Turquía y su división.

miércoles, 12 de octubre de 2016

EL NOBEL, LA PAZ Y LOS QUE MERECEN EL PREMIO.

¿Merece la paz un premio o es la paz, en sí, el mayor de los premios? ¿Debe premiarse a aquellos que luchan por lograr la paz o sólo debe premiarse a los que la logran? ¿Por qué unos son más dignos de reconocimiento en sus esfuerzos por mejorar este mundo que otros? Estas son algunas de las preguntas que me llevo planteando desde que leí el comentario que un amigo hizo en una red social sobre si Juan Miguel Santos, el presidente de la República de Colombia, era el mejor candidato de este año a llevarse el Nobel de la Paz.

domingo, 11 de septiembre de 2016

EL ACUERDO ENTRE EE.UU Y RUSIA, UNA NUEVA ESPERANZA PARA LA PAZ EN SIRIA.

El Centro Sirio para la Investigación Política o Syrian Center for Policy research – SCPR – en su informe titulado Syria, confronting fragmentation. Impact on Syrian Crisis Report, publicado en febrero de 2016, indica que el porcentaje de muertes ocasionadas por la guerra civil iniciada en 2011 asciende a 10 por cada mil habitantes mientras estima que la cifra de heridos asciende a 1.880.000. Esto supone que, en total, el 11,5% por ciento de la población siria ha muerto o ha sido herida como consecuencia del conflicto armado. El número de fallecidos a finales de 2015, según este informe, era de 470.000, una cifra que casi duplica la facilitada por las Naciones Unidas 18 meses antes. No sorprende pues que la media de la esperanza de vida haya descendido de los 70 a los 55 años no sólo como consecuencia directa de la guerra sino por sus efectos secundarios, es decir, falta de asistencia sanitaria para los heridos, ausencia de tratamientos médicos para enfermedades comunes y, por supuesto, carencia de alimentos, agua potable, etc. Consecuencia que deriva, también, del nivel de pobreza del país que supera el 85% de la población con un 69,3% viviendo en extrema pobreza. Tampoco resulta extraño que el 45,2% de los niños no reciban educación. [1]

viernes, 29 de julio de 2016

TURQUÍA, 15 DE JULIO, ¿GOLPE O AUTO-GOLPE?

Sólo el tiempo y la historia determinarán si el fallido golpe de estado en Turquía de la noche del pasado 15 de julio fue una maniobra orquestada por el actual presidente Recep Tayyip Erdogan, es decir, un auto – golpe, o un verdadero intento por parte del ejército turco que fracasó ante la reacción de los ciudadanos. Demasiadas incógnitas que podrían hacer que este artículo transitara por los inciertos vericuetos de la especulación sino fuera por algunas cuestiones cuyo trazado nos encaminan a algunos hechos indiscutibles. Hechos entre los que destaca que, al menos de momento, si a alguien ha beneficiado esta frustrada asonada militar ha sido Erdogan.

domingo, 19 de junio de 2016

PRIMER DÍA INTERNACIONAL PARA LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA SEXUAL EN LOS CONFLICTOS.

Esclavas yazidís de camino al mercado
276 niñas y adolescentes fueron raptadas – y no digo secuestradas porque el término raptadas, desde el punto de vista jurídico, implica la captura de una persona contra su voluntad para asaltarla sexualmente – la noche del 14 al 15 de abril de 2014 en una escuela de secundaria en la ciudad de Chibok, en el estado de Borno, de Nigeria. 57 niñas lograron escapar en los meses siguientes al rapto pero, de las otras, poco o nada se supo. A pesar de la intensa campaña internacional, bajo el lema “Bring back our girls” – traed de vuelta a nuestras niñas - el gobierno de Nigeria ha demostrado ser manifiestamente incapaz de encontrar a estas pequeñas ciudadanas que cayeron en manos de las alimañas desnortadas de Boko Haram. De hecho, sólo cuando la presión internacional se hizo insostenible, el gobierno de Nigeria inició la búsqueda de las niñas aunque, sin demasiado interés ni esfuerzo. A la vista están los nulos resultados. Y es que, los 50.000 kilómetros cuadrados de la selva de Sambisa, feudo de Boko Haram, parecen un feudo inexpugnable para las fuerzas del orden nigerianas.

martes, 17 de mayo de 2016

LOS NIÑOS REFUGIADOS, EL FUTURO PERDIDO DE LA SOCIEDAD.

El futuro de un pueblo se refleja en el brillo en los ojos de sus niños, en el volumen de sus risas, en el revoloteo de su juego incesante y en el silencio cuando llega su reposo nocturno. El futuro de un pueblo respira con el primer llanto de un bebé y crece con cada uno de sus pasos, con cada uno de sus tropiezos, con cada nueva sonrisa al salir del sol. El futuro de un pueblo se encuentra en su respiración sosegada cuando duerme o en el metralleo incesante de sus preguntas curiosas mientras está despierto. El futuro de un pueblo es el esfuerzo que la sociedad desarrolla por cuidar a sus pequeños con la mejor sanidad posible, por educarlos fomentando su conocimiento, por protegerlos de todo aquello que puede perturbar su inocencia. Porque, una vez que se pierde la inocencia, se pierde la infancia para no regresar. Y la infancia es el tesoro más valioso que un ser humano tiene. El futuro de un pueblo es lo más precioso y difícil de cuidar y lo que antes sucumbe cuando los adultos se olvidan de que nada hay más importante que la vida, la paz y la libertad enzarzándose en guerras absurdas y de larga duración que nunca terminan con un vencedor ni justifican ninguna causa.

lunes, 28 de marzo de 2016

BRUSELAS, ISKANDERÍA, LAHORE... LUCHANDO CONTRA EL TERROR.

Cuando se da a conocer la noticia de que ha tenido lugar un atentado terrorista lo primero que preocupa es saber si la familia y los amigos están bien. Yo no tengo familia en Bélgica pero sí una amiga y toda su familia, pese a ello, dada la movilidad actual de las personas y sabiendo cuán viajeros son mis parientes no pude evitar hacer unas llamadas para asegurarme. Mi familia bien, mi amiga y su familia bien. Uf, respiras y entonces te giras para buscar compatriotas… algún herido, algún desaparecido, hasta ahora una fallecida confirmada. Y la tristeza se adueña de tu corazón. Después empiezas a descubrir la magnitud de la tragedia con las cifras de víctimas y heridos y el recuerdo del dolor por lo ocurrido hace doce años en Madrid, hace once en Londres, hace unos meses en París oscurece todo con un manto negro de incomprensión, de dolor, de rabia, de impotencia.

jueves, 17 de marzo de 2016

28 AÑOS DESDE LA MASACRE DE HALABJA, 5 AÑOS DE GUERRA EN SIRIA.

Habían transcurrido ya casi cuatro meses desde que el joven Mohamed Bouazizi se prendiera fuego en la localidad tunecina de Sidi Bouazid cuando un 15 de marzo de 2011 las protestas civiles de los sirios contra el régimen dictatorial de Bashar al Asad empezaron a tener la envergadura de un levantamiento civil. Los sirios, inspirados por las manifestaciones de sus vecinos que habían logrado ya la dimisión del presidente tunecino Ben Alí el 14 de enero y la del egipcio Hosni Mubarak el 11 de febrero, decidieron reclamar la libertad que la familia al Asad, su clan Alawita y gran parte del ejército les había arrebatado con el golpe de estado de 1970. Y es que, en plena efervescencia del Despertar Árabe todo hacía presagiar que el resto de los dictadores, incluido Bashar al Asad, irían cayendo dando paso a lo que muchos denominaron como Primavera Árabe. Sin embargo, en Siria lejos de lograr que el dictador abandonara el poder comenzó una guerra civil que, cinco años después ha dejado un halo de destrucción sólo comparable a la ocasionada en Iraq en 2003 y que no tiene visos de finalizar ni a corto ni a medio plazo.

lunes, 1 de febrero de 2016

COLONIA Y LAS AGRESIONES A MUJERES.

Estación central de Colonia
Supongo que algunos de mis lectores habituales se habrán preguntado por qué no he compartido ningún comentario sobre lo acontecido la noche de fin de año en Colonia y otras ciudades europeas. Lo cierto es que mi primer impulso fue el de lanzarme a escribir una feroz crítica sobre la inoperancia de las fuerzas de seguridad, sobre la inseguridad que nos atenaza, en general a las mujeres, incluso en el denominado Primer Mundo, y, por último, pero no por ello menos importante, sobre la desfachatez de aquellos que fueron acogidos en nuestras sociedades y se permiten vulnerar todas nuestras leyes. Obviamente, todas estas críticas están fundamentadas en los hechos pero, la experiencia exige que se acompañen de reflexión y análisis, y ambos requieren de tiempo.

domingo, 10 de enero de 2016

ORIENTE PRÓXIMO 2016, PRONÓSTICO RESERVADO.

He iniciado y borrado este artículo en varias ocasiones y no ha sido ni por falta de inspiración ni de tiempo, aunque éste sea cada vez más escaso. Tampoco se ha debido a no encontrar un tema que comentar, por el contrario, ha sido la incesante sucesión de acontecimientos la que ha impedido que remate un texto sin que su contenido resulte obsoleto. Eso es lo que sucede cuando se intenta hacer comentarios sobre la actualidad.

         En cualquier caso, me gustaría iniciar este comentario deseando, de corazón, a todos mis lectores un Feliz y Próspero Año Nuevo, y al resto del mundo cierta cordura para encauzar la deriva en la que nos encontramos. Sé que mis sentimientos serán compartidos por la mayoría aunque, la realidad que nos rodea hará que la segunda parte de mi deseo sea totalmente utópico. 2016 se presenta, aún más oscuro y tenebroso que 2015, al menos, para esa parte del planeta a la que suelo dedicar mis escritos: Oriente Próximo.

domingo, 29 de noviembre de 2015

LA SOLUCIÓN KURDA FRENTE A LA ESTRATEGIA TURCA.

Tahir Elçi. Fuente: Wikipedia.
De todas las carreras que podía haber escogido, elegí las dos que más disgustaron a mi difunto padre. Debo decir en mi favor que no lo hice por fastidiarle o como un acto de rebeldía, en absoluto, fue una cuestión de vocación, de gusto, de necesidad vital. El hubiera preferido que siguiera la tradición familiar y me convirtiera en una doctora o ingeniera, o, como mal menor en una economista o filóloga pero no pudo ser. Al final, sin pretenderlo fui, al menos, durante un tiempo la “oveja díscola” de la familia. Tardé en comprender lo que mi elección vital significaba y las repercusiones que podía tener en mi entorno, sobre todo, porque realicé mis estudios en España y no en Iraq. Y es que la práctica de la abogacía y la investigación histórica, dos profesiones aunadas, - al menos desde mi punto de vista aunque ya se sabe que pocas veces es así - por la búsqueda de la verdad y la justicia, eran y lo siguen siendo, de altísimo riesgo en Oriente Próximo y en muchas otras partes del planeta.

domingo, 15 de noviembre de 2015

DE SINYAR A PARÍS, LA GUERRA CONTRA EL TERROR.

Empiezo a escribir estas líneas en un creciente estado de indignación e impotencia por tanto dolor ajeno. Un estado de furia mal contenida ante la injusticia que va cobrando fuerza a medida que transcurre el tiempo y la cifra de muertos aumenta. Lo que todos temíamos que volviera a suceder ha tenido lugar ayer por la noche en París. Si en junio de 2014 la nube de la brutalidad más absoluta se cernía sobre el tercio norte de Iraq y flanco el oriental de Siria, bajo la siniestra bandera de un grupo de criminales que se autodenominaban el Estado Islámico de Iraq y Levante, en 2015, Francia ha tenido que sufrir en, al menos, tres ocasiones, y Dinamarca una, los nubarrones de algunos de sus desnortados acólitos.

sábado, 10 de octubre de 2015

RUSIA Y SU RESPONSABILIDAD EN LA GUERRA CIVIL SIRIA.

Aunque parezca mentira, la grave crisis de refugiados que estamos viviendo ahora, la terrible amenaza del terrorismo yihadista que nos persigue como una sombra perniciosa, el caos general que se vive en el Magreb y Oriente Próximo no son fenómenos recientes ni son el resultado de acontecimientos inesperados. El colapso de la distribución del territorio que el Imperio Otomano controlaba en la región del norte de África, Mesopotamia y la Península Arábiga, realizada por británicos y franceses, antes incluso de que hubiera rematado la Primera Guerra Mundial con el Acuerdo Sykes – Picot de 1916, sancionado después con el Tratado de Sèvres de 1920 y el Tratado de Lausana de 1923, fue la consecuencia de la creación de una estructura de países que poco o nada respectaban las realidades poblacionales que las habitaban y el establecimiento de gobiernos autoritarios. La escisión del Líbano para crear un estado fundamentalmente cristiano con una gran extensión de costa en el Mediterráneo Oriental y la creación de Palestina, Transjordania, Iraq y Siria respondieron a intereses económicos, políticos y fundamentalmente estratégicos de las potencias europeas.

sábado, 12 de septiembre de 2015

REFUGIADOS: DEL INFIERNO SIRIO A LA PESADILLA EUROPEA.

Número de refugiados sirios en los
 países vecinos.
Fuente: Wikipedia.
No recuerdo nada de la ciudad. Que yo sepa sólo he estado una vez en mi vida y, para eso, en tránsito cuando apenas tenía tres o cuatro años. Décadas después perdí la oportunidad de visitar el país durante un viaje a Oriente Medio. Hoy lo lamento. Lo lamento porque, al igual que guardo grabadas en mi memoria las imágenes del Baghdad de finales de los setenta y comienzos de los ochenta, su época de esplendor antes del ocaso posterior, hubiera podido atesorar en mi recuerdo la visión de la otra mítica ciudad de Oriente Próximo: Damasco. Pero, así es la vida, las circunstancias nos empujan en una determinada dirección y las decisiones marcan nuestro destino, a veces para bien, otras para mal.

jueves, 30 de julio de 2015

TURQUÍA ATACA AL PKK.

Fuente: Wikipedia
El Partido de los Trabajadores del Kurdistán, más conocido como PKK, fue fundado en 1973 por el politólogo kurdo Abdullah Öcalan con su declaración sobre la identidad kurda en Turquía. Pero, el PKK no alcanzaría su status oficial de partido hasta 1978, tras la publicación del manifiesto Camino para la emancipación kurda y la celebración de su congreso fundacional el 27 de noviembre de ese año. En sus inicios adoptó una ideología radical de izquierdas para después evolucionar hacia un programa político más amplio en el que reivindicaba más derechos políticos y culturales para los kurdos. Durante sus dos primeros años de vida, en un entorno de enfrentamiento entre los grupos derechistas e izquierdistas de Turquía, el PKK se asoció a estos últimos formando parte de la guerrilla urbana. Tras el golpe de estado en Turquía del 12 de septiembre 1980 dirigido por el General Kenan Evren, y la persecución militar de todos los partidos y organizaciones políticas, el PKK, con Öcalan a la cabeza, se trasladó a Líbano y después Siria. En el segundo Congreso celebrado en agosto de 1982, el partido decidió regresar a Turquía e iniciar la lucha para lograr la creación de un estado kurdo independiente.